Témpera y gouache
El nombre témpera proviene de la palabra latina “temperare”, que significa disolver pigmentos (colorantes) en agua. Durante la Edad Media y hasta el siglo XV, fue la técnica más utilizada en Europa. A lo largo de la historia de la producción de témpera se emplearon diversos aglutinantes, como colas animales, gomas, caseína, leche y huevo. La característica principal de la témpera es su buen poder cubriente y su alta densidad, de modo que incluso después de diluirse con agua, la pintura mantiene su estructura y cohesión. El gouache es una témpera elaborada a base de goma arábiga.



